Cibeles, Gran Vía, Retiro o el Paseo del Prado son solo algunos de los ocho lugares emblemáticos de la Villa y Corte que han inspirado una colección de fragancias de Loewe que ha sido bautizada con el sugerente título "Un paseo por Madrid". Realizamos el recorrido por la capital mientras nos dejamos embriagar por estos aromas.
Begoña Alonso / Fotos: Jaime Fernández, Creative Commons - 17-12-2013Es el símbolo de la ciudad y, así, ha sido testigo de sus momentos históricos: visitas de mandatarios, celebraciones deportivas, manifestaciones populares… Una historia que, desde que la fuente de Cibeles fuera erigida en 1777 por Ventura Rodríguez, la ha ido devastando (en la República perdió un brazo, las llaves y el cetro y en la Guerra Civil un león se vio seriamente afectado) y a la vez consagrando.
Colección a la venta en los centros de El Corte Inglés de Castellana y Serrano (Madrid), Pza. Cataluña y Diagonal (Barcelona), Sorolla (Valencia), Marbella y Bilbao.
Femenina y muy desenfadada, esta fragancia combina cítricos afrutados, notas florales con iris y rosa y musk amaderado (225 €).
Para los madrileños es más que un parque y para los visitantes es más que una recomendación de su guía turística: el parque del Retiro es toda una experiencia para los sentidos. Concebido como jardín real, el rey Carlos III 'regaló' la finca a los madrileños y, con el tiempo, se fueron erigiendo construcciones emblemáticas como el monumento a Alfonso XII, en el estanque; el Palacio de Velázquez o el precioso Palacio de Cristal (en la imagen), una de las obras estelares de la arquitectura del hierro en España.
Una agradable sensación de finalizar el día entre árboles centenarios, recreada a través de una rosa exótica y de un fondo ambarado (225 €).
En 2010 cumplió los cien años y está casi, casi, como el primer día. Elegante y señorial, la Gran Vía es uno de los grandes ejes comerciales de la ciudad, que atraviesa de este a oeste. Flanqueada por innumerables obras de arte de la arquitectura urbana, un paseo por la noche admirando la iluminación de sus tiendas, cines y teatros deja (un poco más si cabe) la boca abierta al visitante.
En este número se encuentra la mítica boutique Loewe desde los años 30. El aroma homenajea su historia con notas florales como el neroli y la rosa, y otras más intensas como el vetiver o la pimienta (225 €).
Es la 'casa de la ópera' de la capital desde su inauguración, el 19 de noviembre de 1850, con la interpretación de 'La favorita', de Donizetti. El Teatro Real estuvo cerrado durante casi 40 años, hasta que se reabrió en 1966, pero no adquirió su aspecto actual hasta 1997, cuando concluyó una importante reforma para mejorar problemas acústicos. Tiene doble fachada, a la plaza de Oriente y a la de Isabel II.
Una fragancia inolvidable para una noche inolvidable: sofisticadas, el sándalo se une con el jazmín y la vainilla para componer un aroma empolvado (225 €).
Flanqueada por el Palacio Real, la calle Requena, el Teatro Real y el acceso al monasterio de la Encarnación, la plaza de Oriente es uno de los lugares más frecuentados por los madrileños. El diseño definitivo (1844) es de Narciso Pascual. En el centro, sobresale la primera escultura ecuestre que se hizo en la historia, la de Felipe IV, realizada en 1642 por Pietro Tacca.
Las antiguas intrigas palaciegas y el moderno ritmo de la ciudad, envasados en un aroma con neroli y jazmín, enmascarando el fondo amaderado (225 €).
De Atocha (que es como todos conocen a la plaza de Carlos V) hasta Cibeles, el Paseo del Prado es una de las arterias más bonitas del mundo. Entre sus joyas artísticas, el Reina Sofía, el Prado y el Thyssen; a un lado, Huertas y las calles que rodean el Congreso; al otro, el señorial barrio de los Jerónimos. En pocos sitios se concentra tanta belleza como en el Paseo del Prado.
Sueña bajo los árboles frondosos envuelta en esta fragancia amaderada y especiada, con toques de almizcle y madera de cachemira.
Era el jardín de la finca de los Duques de Osuna, que impulsaron el diseño de este parque en 1784. Abandonado poco a poco en el siglo XIX, en la Guerra Civil fue ocupada por el ejército republicano, de quienes aún permanecen los búnkers. Recuperado en 1999, el parque de El Capricho deslumbra al visitante con sus tres tipos de jardines (francés, inglés e italiano), con la enorme presencia del agua y con las reminiscencias clásicos de puntos como la Exedra (en la imagen).
Evoca los paseos por este parque sinuoso con una fragancia fresca, vigorizante, de amplias notas cítricas y verdes en contraste con su corazón amaderado (225 €).
En el Paseo del Prado se encuentra este magnífico oasis de ocho hectáreas, 5.000 especies de plantas y casi 260 años de historia. El Real Jardín Botánico fue diseñado por Sabatini y Juan de Villanueva, quienes idearon una estructura en forma de terrazas escalonadas para salvar el desnivel del terreno. Entre sus muchos espacios, sobresalen el paseo de los olivos, la colección de bonsáis y los cactus piedra.
El refugio, en los invernaderos… Esta fragancia invita a descubrir este precioso jardín con sus notas florales, amaderadas y especiadas con azafrán y sándalo (225 €).
Colección a la venta en los centros de El Corte Inglés de Castellana y Serrano (Madrid), Pza. Cataluña y Diagonal (Barcelona), Sorolla (Valencia), Marbella y Bilbao.
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