Los elementos reciclados, las técnicas artesanales y los muebles customizados cotizan al alza. ¿Quién puede resistirse al encanto de los ambientes DIY?
Ana M. Jiménez - 25-11-2013Un atractivo mix de culturas reina en este salón. La lámpara de papel, de Habitat –que se ha pintado en oro y aguamarina–, nos transporta al Lejano Oriente, junto con?la porcelana china. Las vasijas y el menaje de flores, al Mediterráneo. El kilim con el que se ha revestido la butaca, la alfombra de fibra y el plaid multicolor, a África. Un viaje de lo más chic.
Es donde se tejen los sueños más cálidos. Sobre la cama, vestida con delicadas sábanas de lino rosa palo, reposan unos cojines de piel de oveja, modelo Sand, de Ronél Jordaan; un throw de mohair, mod. Herringbone Grey, de la col. Willowmore, de Hinterveld. Dos taburetes recuperados hacen de improvisadas mesillas. Ideal para dormir al aire libre... y hacerse un ovillo.
En este dormitorio infantil, made by Larissa van Seumeren, los tonos potentes juegan alegremente con los suaves pasteles. ¿Los protagonistas? Un maravilloso tocador burdeos, de Tussenin; el taburete turquesa, de Kids Factory; el espacio que alberga la cama, creado a partir de un viejo armario y pintado de verde empolvado, y las alfombras de croché, de Deens. ¡Único!
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